domingo, 22 de agosto de 2010

It's a midlife crisis

El Vogue de septiembre ya ha salido. Mala señal, ya que significa que ya llevo en Tenerife tres Vogues, y mucho me temo que la cuarta me la voy a tener que comprar sola y con mi dinero.

Nostalgia aparte, falta una semana para que vuelva a Madrid, asi que esta ultima semana va a ser una locura. Recojo mis cosas, me vuelvo a hacer la comida, mi madre me hace la lista de la compra, voy a la peluquería y vuelvo a guardar mis viejos discos. Asi como lo primero que hago al llegar a Tenerife es sacar mis discos, lo último que hago es guardarlos.
Hace unos meses, ordenandolos, me di cuenta de algo preocupante. Entre los discos que he coleccionado desde 1997 (el primero: de las Spice Girls) hasta 2008 (los discos desde entonces hasta ahora son otra historia y están a buen recaudo), he podido descubrir que mi obsesión por Mike Patton es enfermiza. Todo lo de faith no more; todo lo de Mr. Bungle, Fantômas, tomahawk, peeping tom, un directo de Naked City con Mike Patton, incluso un corto megacutre en el cual él hizo la banda sonora...



Todo empezó en 2004, después de mi epoca grunge, desde entonces me parecía el tio más interesante y enfermo del universo. Creo que me empecé a interesar cuando vi en la MTV el video de last cup of sorrow. Aun no lo sabía, pero era un tributo a una de mis actuales peliculas preferidas, Vertigo, y me encantó.
Pero el proyecto de Patton que más me enganchó fue sin duda Mr. Bungle. Me acuerdo de escuchar el Disco Volante alucinada, no me podía creer que esa música existiera. Todo molaba: la portada, el nombre de las canciones... Además me pilló en mi época más iconoclasta, y en una época en la que iba en contra de cualquier estereotipo que identificara a alguien de 17 años (sin darme cuenta de que yo misma estaba siguiendo un estereotipo alternativo), cualquier cosa que fuera en contra de lo establecido (violenza domestica), creara polémica (el video de Quote unquote), o fuera grotesco (la portada de mr. bungle) y sobre todo: violento, me volvía loca. Y Mr. Bungle reunía todo eso, aparte de tener a un tio buenisimo enfrente.
Mi mayor ambición entonces (y, siendo sincera, ahora un poco también) era ser diferente a la gente que me rodeaba, que la gente me viera por la calle y pensara: wow, esta chica es diferente a las demás. Curiosamente, luego me juntaba con otra gente que yo consideraba "diferente" (aunque no tanto como yo, claaaaro), y creabamos otro grupo de gente igual. Pero diferente a los demás, claro. Y seguir la música, la imagen, lo experimental, de Mike Patton y sus grupos, era como mi bandera.
No estoy diciendo que la unica razón por la que escuchara esta música fuera por ser diferente, obviamente disfrutaba escuchándola y sigo haciéndolo (ahora mismo tengo puesto el California de Mr. Bungle, si fuera sólo por eso me habría aburrido de todo hace mucho tiempo), sólo que, yo (yo ahora con 22 años y antes con 13) y la mayoría de la gente que escucha o ve o sigue algo que se aparta de lo común, nos creemos un poco más especiales por eso. Y esto era importante antes, el ser especial, ahora es sólo un complemento que cada vez importa menos y menos, conforme pasa el tiempo y la opinión de los demás nos va siendo cada vez más indiferente.

En fin, dentro de una semana volveré a cerrar el armario de mis discos, y hasta navidad, au revoir.

1 comentario:

Anthorion dijo...

Que se cierre el armario, que se abran las latas de birra...
Yo soy especial, solo porque debería haber ido a un centro de educación especial... Creo...