lunes, 6 de septiembre de 2010

Trainwreck

Ultimamente estoy un poco suave. Suave en el sentido de sensiblona. Por eso hoy les presento...


Bob Dylan - Blonde on blonde (1966)




En realidad, si voy atrás en el tiempo y pienso en Bob Dylan, recuerdo sólo momentos tristes, depresivos. Sobre todo tiempos de insomnio, como ahora.
Cuando estaba terminando el colegio, meses antes de hacer la PAU, hubo una época en la que no me dormía NUNCA hasta por lo menos las 3 o 4 de la mañana. 2006, cuando cumpli los dieciocho años, fue mi segundo año más loco y extraño. No dormía por la noche, llegaba del cole a las dos, veía un poco la tele, y me acostaba en mi cama mientras oia Bob Dylan hasta las 6 o 7 de la tarde. Recuerdo que fue un mes o así bastante triste, y eso que tenía a mis amigos, salíamos todos los fines de semana religiosamente y me divertía, pero yo simplemente estaba descontenta. Igual que ahora.
Nirvana decían en Frances farmer will have her revenge in Seattle: "I miss the comfort in being sad". Pues bien, yo también, cuando estoy triste quiero sentirme hundida de verdad, escuchar música que me hunda aun más y llegar a lo más hondo. No sé por qué, supongo que será para después salir adelante, porque siempre se sale adelante y eso es indiscutible. Pero, Dios, si yo me empeño en estar triste, ya puedo sacar un ocho en procesal, o ganar mil euros en la quiniela, que voy a seguir pensando en que todo es una mierda.

Siempre crei en la idea de que era malo hacer saber a los demás que no estás pasándolo bien, y eso pensé hasta que "aprendí", no sé si para bien o para mal, que estar con gente ayuda a no pasarlo tan mal. O al menos contarle a alguien por lo que estás pasando, por eso puede que esté manchando mi blog con esta mierda de reflexión.
Y lo que me pasa ahora, lo que de verdad me pasa es que es septiembre, y acabo de llegar desde mi casa, con mi cuarto color rosa y lleno de fotos y discos, al cuarto color nada y medio vacío; he pasado de no parar de oir y ver a mi gente a estar completamente sola, y además, no puedo decir lo que digo siempre que vengo a Madrid (porque aunque hoy esté asi, me encanta vivir en Madrid), que es que cambio cosas buenas de Tenerife por cosas buenas de Madrid. Porque estoy en exámenes y no es divertido, y porque intento pasar la mayor parte fuera de aqui para no trabarme aun mas. Es una mierda.

Y aunque tenga momentos de euforia y piense que esto es como un precio que hay que pagar para lo bueno que viene después, no hay premio futuro que valga ahora, porque lo cierto es que 24 horas pueden hacerse eternas si todo parece que viene contra mi, y no hago nada para remediarlo.

1 comentario:

Piru dijo...

Bob tiene de todo pero es genial en los momentso tristes, depresivos, nostálgicos, agotadores etc

the time they´re a changin