lunes, 7 de febrero de 2011

Adam raised a Cain

"Poor men wanna be rich, rich men wanna be kings, and the king ain't satisfied til he rules everything"

Estaba en la ducha, después de una mierda de primer día de clase, escuchando a Bruce Springsteen y me salió Badlands y esta letra. Y me puse a pensar en lo ambiciosa que me he hecho con los años y lo mucho que me está costando adaptarme a este ritmo de vida.

Cuando empecé la carrera, tenía 18 años recién cumplidos y entre en Derecho con la idea de hacer Periodismo. Qué iba a hacer, me gustaba leer, escribir, viajar, a sangre fría... Me acuerdo de ir con mi amiga Fadua (ella quería hacer también periodismo, yo trabajar en un periódico y ella en la radio) a las puertas abiertas de la uni y no enterarnos de nada, con la idea estúpida e idílica de lo que iban a ser los próximos cinco años.
A principios de septiembre las dos estábamos matriculadas en la facultad de derecho. No me importaba cuándo acabar, ni aprobar todas, ni mis idiomas... Pasé todo el primer semestre en la biblioteca de letras leyendo cosas como the bell jar y el poder del mito, no aprobé NADA en el primer semestre, pero en el segundo me puse las pilas y aprobé todas menos una, que la recuperé en septiembre. Pero me daba igual haber aprobado, o haber suspendido, todo era lo mismo para mi porque ni me gustaba la carrera, ni quería trabajar con nada relacionado con ella. Segundo fue un poco mejor, descubrí asignaturas como penal y conocí a gente guay, pero aun asi seguía perdiendo el tiempo e importándome nada mi futuro.

Luego vine a Madrid, y todo cambió radicalmente. Por supuesto que conocí a gente increible, pero también cambié yo, y radicalmente. Mi primer semestre en Madrid siguió la linea de los anteriores en Tenerife (o sea, aprobé dos de unas... cinco? seis?), pero el segundo mejoré, y acabé llenándome de "exito", y de ahi hasta ahora.

Ahora que el periodismo no es una opción y además, cada vez tengo menos tiempo y ganas de leer y escribir, estoy atrapada en la dinámica corre corre corre de estudiante de licenciatura de cuatro años de Derecho. Después de acabar un semestre durísimo, pero redondo, he tenido unos cinco días de descanso que en su mayor parte han estado eclipsados por la tensión y el miedo terrible que tenía a suspender (porque si suspendía dos, repetía curso), y hoy he vuelto a clase.
En clase no me enteraba de absolutamente nada, me di cuenta de que todo el mundo tenía la impresión de saber muchísimo de todo, y de que tengo que hacer un maldito exámen todas las semanas durante un mes y medio. Por no mencionar los 40 créditos de asignaturas chorras que tengo que hacer en tres meses para acabar la carrera a tiempo...
Y todo esto, ¿para qué? para que nada más acabar la carrera, en septiembre, empiece a hacer un master o cualquier otra cosa que ni siquiera tengo idea de de lo que va a ser.

Estoy bastante cansada y deprimida por cómo ha pasado mi carrera de no importarme casi nada a convertirse el centro de mi vida, y muy al límite de tomar alguna decisión drástica como tomarme el año que viene para irme fuera a estudiar idiomas, o estudiar otra carrera boba, o yo que se...

Mañana será otro día.

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