sábado, 9 de abril de 2011

Waiting for someone or something to show you the way

El otro día estaba viendo videos clásicos de nuestra infancia, en youtube con Alfonso. Primero empezamos por los más cutres: hit me baby one more time, genie in a bottle, todas las habidas y por haber de green day y de offspring, y de una cosa a otra, llegamos a eleanor rigby. Cuando era pequeña mi padre me ponía música (como ya he dicho otras veces, mis padres son los culpables de mi gusto musical), y también me ponía videos.
Yellow Submarine es una pelicula que puedo haber visto tantas veces como El Padrino II o Sólo en casa II. Es decir, cuatrocientas. Y vale, sin exagerar, unas quince veces. Es más, puede que hayan pasado más de diez años desde que no la veo, y cuando llegamos a ver Eleanor Rigby después de I like big butts and I cannot lie, me acordaba perfectamente de esta imagen


y lo mucho que me impactaba, lo triste que me ponía. Igual que el nowhere man. Creo que son de los recuerdos más intensos que tengo. Y mira que he visto peliculas con sangre, tiros, drama... pero nada como esto, o cuando matan a Sonny en el Padrino (aun me duelen los oidos cada vez que lo veo), o la imagen de cuando un grupo de adolescentes abren la puerta a lo bestia en The Wall. Esta:



Hoy me lo estoy currando, eh?


La verdad es que hoy venía con la idea de hablar de Pink Floyd. El otro día le decía a un amigo que el tiempo se me está pasando volando, que tengo 23 años y ni siquiera me había dado tiempo de decirle a nadie el año pasado que tenía 22. Y me acordé de Time, de Pink Floyd, que es mi canción preferida de ellos (y es algo importante teniendo en cuenta que fue mi grupo preferido durante años), y de escuchar esta parte con quince años

Tired of lying in the sunshine staying home to watch the rain.
You are young and life is long and there is time to kill today.
And then one day you find ten years have got behind you.
No one told you when to run, you missed the starting gun.

una vez, y otra, y otra, y ponérmela en el nick del messenger, y volverla a escuchar, pero esta vez con auriculares y más alto, como intentando captar absolutamente todo lo que significabapara no dejar escapar nada, como me suele pasar con canciones que me enganchan y se me meten en la cabeza y cambian mi estado de ánimo, y me llegan a obsesionar, igual que algunas peliculas o libros que dan un giro radical a mi forma de pensar (como matar a un ruiseñor o a sangre fría) y pasan a formar parte de mis influencias, mi historia, y en fin, mi persona.

Y siete años después la canción cobra un significado. Y la escuchas desde otro punto de vista, y no puedo dejar de pensar en cómo me sentiré cuando no hayan pasado diez años desde que la escuché por primera vez, sino treinta.

2 comentarios:

Piru dijo...

me encantó todo lo que escribiste, siempre pones cosas muy interesantes. Nunca fui muy de Pink, no porque no me guste, pero mi canción favorita siempre fue Wish you where here...cuanta esperanza y tristeza a la vez no? Además me influyó mucho en un momento de mi vida bastante cercano. Es curioso que cuando murió mi abuela y yo estaba en 3º de la ESO no me puse a escuchar a los Who, Kinks, Loquillo, etc, mis grandes grupos, sino una canción de Pink Floyd. Era mother.

Un beso

Piru dijo...

anita te he nominado para un juego sobre escenas de cine, es laborioso pero precioso tambiénb, anímate a hacerlo!