A veces pasa, que descubriendo a los grupos, indagando, te llevas sorpresas de lo más gratificantes. Me ha pasado varias veces: vas con un boceto mental de lo que te vas a esperar. Lees: "Love son un grupo importantísimo de rock psicodélico, o garage; ha influenciado a grupos como a los Doors" y dices "wow, tengo que escucharlo". Escuchas Seven and seven is, alucinas en colores porque te acabas de enamorar y necesitas más. Entonces, te haces con su disco más famoso, que es el Forever Changes y que no tiene nada que ver con aquello con aquella canción por la que quisiste saber más de ellos. Es más, que no tiene nada, pero nada que ver con nada de lo que hayas escuchado nunca. Es más o menos lo mismo que pasa cuando conoces a alguien especial. Al principio es alguien guay, sí, con quien puedes tomarte una cerveza un viernes por la noche y reirte de vez en cuando - no esperas nada más alla hasta que BOOM! Interconexión cósmica.
Pues sí, a veces pasa. El Forever Changes es el ejemplo paradigmático, pero el Pet Sounds de los Beach Boys no se queda atrás.

The Beach Boys - Pet Sounds (1966)
Después de años viviendo en Madrid, siempre que digo que vengo de Tenerife me dicen: "habrás tenido que comprar abrigos ¿no?", o algo por el estilo. Más o menos sentí algo parecido cuando escuché este disco por primera vez. Nunca en mi vida me habría imaginado un disco de los Beach Boys, a los que apenas conocía, tan melancólico, otoñal. No oscuro, porque no creo que lo sea. Pero desde luego, no tan alegre o jovial como lo que imaginaba que iba a encontrar después de escuchar el veraniego Surfin' USA. No sé, tenía la ingenua idea de que toda su discografía iba a ser de ese estilo. Pero en fin, en Tenerife también usamos abrigos.
A todas estas, tengo que decir que el Surf Rock no es lo mío. Hay algunas canciones que me gustan, pero me aburre enseguida. Por eso cogí el Pet Sounds con otra predisposición. Por otra parte, predisposición propiciada por la ignorancia, porque aunque el Surfin' USA y el Surfin' Safari no me digan mucho, el Today! me parece un discazo, y va algo más alla del Surf tradicional que me deja bastante fría.
Pues bien, este Pet Sounds, respuesta de un fascinado Brian Wilson hacia el Rubber Soul de los Beatles, acabó siendo en parte una gran influencia del posterior Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band. Así de grande.
El Pet Sounds es un disco capaz de todo. De la alegría, la inocencia y la esperanza de Wouldn't it be Nice a la acritud y el desencanto total que puede haber en un relación, como en Here Today. Here Today es un hachazo brutal a la concepción idealista en una pareja que está empezando y en la que todo es felicidad "Right now you think that she's perfection, this time is really an exception" al desengaño (y al engaño) "But I'm the guy she left before you found her". Increíble.
Si veis el proceso de creación de You Still Believe in Me (hay varios videos en youtube, por si os interesa), alucinaréis con la capacidad de dirigir y crear de Brian Wilson. Hay un clavicordio, varios clarinetes, saxofones... y hasta un timbre de bicicleta, que es el distintivo de este precioso y reflexivo tema.
Pero los Beach Boys no dejan así como así de lado el surf, That's Not Me es un tema más convencional en el que la parte instrumental se lleva todo el mérito, es más simple y pegadizo, como el tema más conocido del disco, Sloop John B. (¿Os acordábais de que salía en la banda sonora de Forrest Gump?), o I'm Waiting for The Day, quizá otro de los temas más alegres del disco, y de mis preferidos. Aqui hay de todo: clarinetes, órganos, violines y por supuesto, la reina: la flauta travesera. Hay pocos palos que no toque este Pet Sounds. Y no por ello deja de ser un disco compacto - no es nada irregular, es perfecto en su totalidad.
Por no hablar de los temas instrumentales, una muy Palm Beach-pamelas y mojitos-'69 Pet Sounds, y Let's Go for Awhile.
Y por supuesto, las baladas. La preciosa y a la vez triste (como la definió Elvis Costello) Don't Talk (put your head on my shoulder), y Caroline No, en la que de nuevo habla de los cambios en las relaciones, el desencanto, las consecuencias de crecer.
Las complejas armonías vocales son santo y seña de este disco, como se puede ver en uno de los mejores temas del disco: I Just Wasn't Made For These Times. No sólo es una maravilla musical sino líricamente, Brian Wilson contándonos lo que todos nosotros sabemos: que se adelantó bastantes años a su generación, y haciéndonos sentir a los más engreídos mortales identificados con él "I keep looking for a place to fit where I can speak my mind". Él lo sabía.
Ahora, para mi, y para Paul McCartney, la mejor canción del disco es God Only Knows. Todo lo grande que es este disco se puede resumir a grosso modo aqui: las composiciones orquestales, los arreglos, las letras profundas, las armonías vocales. Y por supuesto, no sólo se queda en algo técnico: es imposible escuchar esta canción y no emocionarse.
Mucho se ha hablado de este disco, se le ha elogiado, se ha desmontado pieza a pieza y analizado detalladamente sobre su influencia en la música posterior. Y a todas estas, me muero de ganas de escuchar el Smile (agotado aun, por lo que parece), el disco que acaban de sacar, pero que fue grabado justo después de este. El listón está muy alto.