Siempre relaciono a personas o momentos concretos de mi vida con grupos o discos. Sé que es un fenómeno normal, es normal que te pase con amigos o familiares, que haya un nexo entre un recuerdo y una canción, algun motivo. Pero por ejemplo, yo cuando escucho a Paul Revere and the Raiders pienso en un profesor que tuve el año pasado. Y cuando me lo encuentro de vez en cuando por la facultad canto mentalmente "hungry for those good times baby..."... y ahi viene el problema: canción atascada durante todo el día. En fin, ¡menos mal que disimulo bien mi locura!

Le debo mucho a este grupo de trajes de época porque gracias a ellos descubrí los Nuggets, el recopilatorio de garage del que hablaba la semana pasada. Y todo empezó cuando descubrí una canción suya que me gustó muchísimo, Don't Take it so Hard, del Something Happening (1968), un disco que no hacía justicia al enorme legado del grupo y que no tenía que ver mucho que ver con lo que realmente me enamoraría de ellos. Aun así, el Something Happening es un disco que a mi me encanta, que me pongo cada vez que cojo un avión y que suena entrañablemente pasado de moda.
Paul Revere and the Raiders fueron un grupo de bastante fama durante los años sesenta en Estados Unidos. Fueron uno de los grupos que respondieron al ataque de la British Invasion, y a pesar de estar fuertemente influenciados por ésta, consiguieron un sonido más americano, más cercano al r&b. Eran el grupo abanderado (y presentadores) de Where the Action is, un famoso programa musical de mediados de los años sesenta en el que llegaron a tocar los Kinks, los Byrds o Herman's Hermit entre muchos otros.
Paul Revere and the Raiders, por tanto, fueron de los más afortunados de entre las muchísimas bandas que cohabitaban durante esos años de explosión musical.

Total, que en nueve años (1961-1970) habían grabado trece discos, ni más ni menos, incluido un disco de navidad que prometo escuchar en cuanto coloquen las primeras luces en la ciudad. Después pasaron a llamarse The Raiders, y su estilo cambió radicalmente. Fue entonces cuando sacaron su super hit Indian Reservation, que no se acerca a la sombra de los vestigios de lo que fueron Paul Revere and the Raiders durante su primera época. Pero en fin, ¿cuántas veces habremos oido esta historia?
Tengo que reconocer que con una discografía tan extensa me falta mucho por escuchar. Pero me gustaría hablar de uno de mis discos preferidos (sí, sé que mi lista de discos preferidos es quizá demasiado amplia)

Paul Revere and the Raiders - Midnight Ride (1966)
Además es un album representativo. La primera canción es Kicks, uno de los Nuggets más conocidos, un alegato antidroga escrito para los Animals pero rechazado por Eric Burdon - perfecta, pegadiza, con un bajo contundente (por cierto, esta fue la primera canción que aprendí a tocar). Vamos, una creación que también gozó de bastante exito en EEUU, llegando muy alto a los Billboards. Después de "EL HIMNO", ¿cómo mantener el nivel? Pues con There's Always Tomorrow, un agridulce tema en el que contrasta la voz más bluesera de Mark Lindsay retratando a alguien deprimido y cuya novia le ha dejado y los alegres coros que recuerdan que siempre hay un mañana. Little girl on the 4th Row (y su correspondiente versión en italiano un poco más adelante) es una lenta balada que recuerda mucho a los Beach Boys del Pet Sounds. Ballad of a Useless Man es una de mis preferidas del disco, brutal con su siempre presente y característico teclado. La gran aportación del bajista Phil Volk al disco es innegable, si suena tan contundente y en general, tan bien estructurado, es en parte gracias a él.

I'm not your stepping stone es para mi una versión mucho mejor que la que hicieran después los Monkees, el riff es sensacional y la voz desgarrante de Mark Lindsay - y la parte media de la canción en la que el teclado hace un pequeño solo (pequeñísimo, no sé ni si a eso se le llama solo) mientras que el batería (Drake Levin) se acelera más y más hasta volver a empezar - de lo mejor del disco. There she goes es la canción más british: pegadiza, bailable y cortísima. All I really need is you es mi canción predilecta no del disco sino del grupo, es terriblemente emotiva y exótica, con la voz sugerente y dramática del romántico de Mark Lindsay. De verdad, preciosa. Get it On y Louie Go Home son otros dos buenos temas que siguen la linea más característica de Paul Revere. Take a Look at Yourself es otro tema rock and roll con un aire cincuentero muy guay, me gustan las armonías de este tema, suena muy melódico. Melody for an Unknown Girl es un tema que debió haberse hecho de coña, parece de propaganda antigua. Shake it Up es un instrumental divertido que se parece a Boom Boom de los Animals. SS 396 y Corvair Baby fueron dos temas grabados en un periodo anterior y que se añadieron al disco en la última edición, no salieron en la original de 1966.
Paul Revere and the Raiders a día de hoy siguen tocando con un grupo del que no queda nada del original. Según un amigo de mi ex que es de Portland (Oregon), de donde son ellos, tocan de vez en cuando en las ferias regionales. Y lo hacen bien, y todo el mundo los conoce. Qué envidia.








