lunes, 26 de septiembre de 2011

BOSTON: The Remains

Cada vez estoy más convencida que la clave del éxito es la oportunidad. Estar en el lugar adecuado en el momento preciso. Así que en muchas de las ocasiones en las que nos preguntamos: ¿pero por qué tal grupo no llegó a ser más conocido?, probablemente algo de esto fallara. Aparte de, en muchas ocasiones, ineptitud de las distribuidoras o discográficas en bajas horas, como Big Star y Badfinger, algunos de los casos más paradigmáticos de esta desgracia. De todos modos, sigo pensando que esto deriva de un "bad timing". ¿Y si lo hubieran intentado dos años después? ¿Si en vez de estar en Memphis con una distribuidora pequeña (pero de gran renombre) como Stax hubieran estado en, no sé, Nueva York, con otra más eficiente que fuera capaz de ayudarles a alcanzar el camino del éxito que todos pensamos que merecían?

Sin embargo, hay algunas ocasiones en las que parece totalmente inexplicable que un grupo no haya encontrado el camino hacia el éxito. Y una de ellas, son los Remains.


The Remains (1964-1966)


Durante la mitad de los años sesenta salieron multitud de grupos de garage rock en Estados Unidos, los más remarcables se encuentran en el fantástico disco recopilatorio de los Nuggets: original artyfacts from the first psychedelic era. Al indagar en los trabajos de algunos de los mejores temas del recopilatorio, es muy probable que nos llevemos una gran decepción y encontremos mucha paja (sobre todo mucha psicodelia y acid pasado de tuerca) pero otros grupos son realmente buenos y aunque sólo tuvieran uno o dos discos, son joyas del garage y la psicodelia americana. Mis preferidos: Love, Chocolate Watchband, los Standells, Lollipop Shoppe y por supuesto, los Remains.

La vida de los Remains como grupo fue corta, sólo duraron de 1964 a 1966. Aunque no fueron los peor parados en cuanto a logros conseguidos, ya que fueron bastante conocidos en su ciudad, Boston, y fueron teloneros ni más ni menos que de los Beatles en su gira final por Estados Unidos, podrían haber llegado mucho más lejos, dado el potencial que tenían.






Su disco de estudio, Barry and the Remains (1966), tiene veinte temas, ni más ni menos, de los cuales no sólo dos o tres son los que merecen la pena, sino que casi todos lo tienen todo.

La música de los Remains es como una depuradora de los grupos más representativos de la British Invasion, como los mismos Zombies, los Hollies o los Rolling Stones entre otros - y la influencia de los Kinks es evidente hasta en you've got a hard time coming, con una línea de bajo en los mejores momentos del disco, con el cambio de riff en la parte final del tema. Eran cuatro americanos de veintidós años intentando sonar como ingleses, como muchos otros en ese entonces. Y el resultado fue buenísimo.

El primer tema es de los mejores, Heart, que empieza con un ritmo lento y se acelera y explota con el fantástico solo de Barry Tashian. También tienen un par de versiones buenas (Lonely Weekends y Diddy Wah Diddy), y la canción por la cual nos preguntamos cada dos por tres cómo no pudo haber sido un éxito nacional: Don't Look Back. Why do I cry, que sorprendentemente aparece en la banda sonora de la película Supersalidos, es otro de los imprescindibles del garage rock de mediados de los sesenta, y también de los preferidos de los seguidores del grupo durante las actuaciones en directo. Ain't that Her es preciosa, una de mis canciones favoritas de la historia (hasta he soñado con ella), con un bajo que es como una apisonadora y una guitarra con la que se complementa perfectamente y unos coros que recuerdan a los mejores momentos de los Zombies. Say you're sorry es literalmente brutal: la voz de Barry a lo Mick Jagger y la mejor batería del disco, más salvaje, recrudeciendo el estilo de las anteriores canciones un poco más. Las baladas son dignas de mención, como la estupenda Thank You, o una emotiva But I ain't got you que suena mucho a Bob Dylan.

Estamos ante veinte temas de los cuales para mi, más de la mitad podrían haber sido perfectamente exitos nacionales. No sé si es solo una cuestión de oportunidad, mala suerte o de lo que fuera, o que en ese entonces la competencia era muy dura y los demás muy buenos, pero lo que parece es que los Remains merecieron más de lo que tuvieron.


"There was a moment in the sixties when The Remains were designed to conquer the world. They didn't... But they were for me the most exciting American band of their time". Jon Landau.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Back in the USA

Tengo un ritual establecido casi desde que empecé la universidad que consiste en que los momentos previos a un examen, tengo que escuchar el Born To Run, la mayoría de veces para autoconvencerme de que me va a salir bien. Y cuando acabo todos los exámenes definitivamente, escucho el Back in the USA de MC5, para dejar atrás las noches sin dormir, la culpabilidad por hacer el vago en la biblioteca y los nervios de antes del examen.



MC5 - Back in the USA (1970)




Pues bien, ayer acabé el examen y como no podía ser menos, hoy tocaba Back in The USA. Mi querido disco divertido, macarra, y electrizante. Lo que nunca me habría imaginado es que iba a acabar celebrando mi fin de examenes escuchando este disco... mientras dormía la siesta. No sé en qué canción me dormi pero me desperté con Miss X del High Time que era el disco que iba inmediatamente después en mi ipod, así que el efecto sedante de MC5 me duró lo que dura el disco entero.
Lo peor de todo es que tengo un insomnio brutal: es raro el día que duerma más de cinco horas, con luz y cualquier tipo de ruido me es imposible mantener cerrados los ojos. Mi dependencia a la cafeína hace las cosas más dificiles, porque para mi, utilizando palabras de Mike Patton, el infierno sería un día sin café o estar en la carcel. Y ahi estaba yo, escuchando mi Back in the USA con la ventana de par en par a las cinco de la tarde.



Si Tyner levantara la cabeza...


Es dificil quedarme con un disco de MC5, porque el Kick out the Jams es de otro mundo y el High Time es otro rollo diferente, quizá más accesible, pero también es buenísimo. El Back in the USA es uno de mis discos preferidos. Es un disco perfecto de rock and roll pero a mil revoluciones más, casi punk. De hecho, la influencia que MC5 tuvieron en el punk es increíble y se ve en este disco. Yo los veo como unos Who americanos. La potencia, el rock and roll y la autenticidad.

Te haces una idea de lo que nos vamos a encontrar cuando el primer estallido es una versión de Tutti Frutti, que si ya es cañera la original de Little Richard esta lo es al extremo, con ese piano loco y una batería totalmente desquiciada. Las canciones duran dos minutos y medio por lo general, con la excepción de Let Me Try, que es el único momento en el que se nos permite respirar, una balada muy fifties totalmente inesperada.

Porque la linea general del disco es totalmente incendiaria. Teenage Lust y American Ruse son los temas que se reparten el puesto de honor en mi corazón. American Ruse es un tema perfecto de rock and roll de arriba a abajo: un riff tremendamente efectivo de tres notas, las guitarras de Fred Sonic Smith y Wayne Kramer interactuando, la voz aguda del showman Tymer, los coros abriendo paso al solo (No! No!) y la guinda del pastel, el fantástico solo revisitando el himno de Estados Unidos justo después de haber dicho esto:


Sixty-nine America in terminal stasis
The air's so thick it's like drowning in molasses
I'm sick and tired of paying these dues
And I'm finally getting hip to the American ruse


MC5 son provocativos y rebeldes, como se puede ver en muchas de las actuaciones que todavía quedan por ahi. Aunque para darse cuenta de esto en su plenitud lo ideal es escuchar el Kick Out The Jams, en directo. Las letras critican la política o la guerra, como The Human Being Lawnmower, "El hombre convertido en cortacesped", que es el titulo de canción más extraño que he visto en mi vida, el tema más crudo del disco. Las garageras High School y Shakin' Street son una maravilla, quizá los mejores argumentos para dar cuenta de lo mucho que les influyó la british invasion y lo mucho que influyeron ellos en el power pop - me imagino a cualquiera de los Ramones con dieciocho años escuchando a MC5 sin parar como yo, hasta durmiendo la siesta.

Con los años, Kramer y el bajista, Michael Davis coincidieron en la carcel por diferentes delitos pero ambos relacionados con drogas. El primer bajista, Pat Burrows, murió hace pocos años. Tyner y Fred Sonic Smith murieron durante los noventa. Antes de eso, Fred se casó con la señora Patti Smith, a quien solían decirle que sólo se había casado con él para no tener que cambiarse el apellido. Un final tristemente digno de una banda de rock and roll. Muy corto, pero muy intenso.

Motor city is burning!

martes, 6 de septiembre de 2011

Road Trippin with Neil Young

Me encanta viajar en coche. Me gusta tanto conducir como ir de pasajera, pero sobre todo conducir. Soy la típica que inconscientemente hace del paseo de dos kilómetros que hay de casa a la playa o del gimnasio a casa todo un ritual: pongo un cd que vaya con la ocasión, me pongo las gafas de sol, bajo las ventanas y sobre todo, pongo la música a todo volumen. Porque desde luego, el cincuenta por ciento del atractivo de conducir está en la música. Ir en silencio es un coñazo.

La primera vez que conduje sola, sin profesora de la autoescuela o copilotos histéricos (santa mamá, cada vez que me acuerdo de cómo se agarraba a la puerta, pobrecita), estaba enganchadísima a Neil Young. Y al GTA San Andreas, lo cual parecía bastante contraproducente.
Y parecerá una tontería, pero conducir sola era una de las cosas que más ilusión me hacía, asi que necesitaba un disco especial para ese momento.
Y con todos los discos para viajes en carretera que había ideado durante tanto tiempo, justo cuando necesitaba uno, no lo tenía. Asi que pillé lo que en ese momento no podía dejar de escuchar


Neil Young with Crazy Horse - Everybody knows this is knowhere (1969)


1969. Neil Young acababa de terminar con Buffalo Springfield y tan sólo cuatro meses antes de sacar este disco, que fue el primero que grababa con Crazy Horse, había lanzado su primer disco en solitario.

Cinnamon Girl es uno de los temas más famosos de toda la carrera de Neil Young. Me encanta la voz de Neil, ya cante falsetto o en un tono más grave, tiene una personalidad que la hace reconocible en cualquier situación. Everybody Knows This is Nowhere es el tema con el que aluciné ese día tan especial para mi, el día que por fin podía conducir sola. Me sentía genial pudiendo sacar el brazo por la ventana o dejando la mano apoyada en la palanca de cambios (mi madre lo critica porque dice que no es elegante), mientras cantaba los lalalas de los coros.
Estos dos primeros son los temas más optimistas del disco. La verdad es que al margen del cariño especial que le tengo porque es mi disco, es perfecto para un viaje en carretera. Round and Round (it won't be long) es mucho más intimista y lenta, preciosa con esos coros.

Las estrellas del disco indudablemente son Down by the River y la que cierra el disco, Cowgirl in the Sand. Son temas más contundentes que los demás, que rondan entre los nueve y diez minutos en que los absolutos protagonistas son las guitarras de Danny Whitten y Neil Young complementándose perfectamente, aunque tengo que reconocer que se me va toda la atención al gravísimo bajo de Down By the River, como siempre, mi perdición. La guitarra rítmica de Whitten en Cowgirl in the Sand suena más agresiva. La letra de este tema siempre me ha parecido durísima, de hecho alguna vez leí que la mujer de Neil se cogió un cabreo monumental echándole en cara que tenía que haber otra mujer en su vida. Pobrecillo, encima que tenía una fiebre altísima cuando la escribió...

"It's the woman in you that makes you want to play this game"... (si es que a veces las mujeres nos lo buscamos...)



Neil Young & Danny Whitten


Qué grande era Whitten. Y qué perfecto complemento para Neil. Él se encargaba de la parte rítmica, y los solos de Neil son simples, ninguna virguería ni excesos en absoluto, encajan a la perfección.
Losing End (when you're on) es otro ejemplo de lo bien que encajaban, no sólo con las guitarras sino cantando juntos. Neil solía cantar los tonos más graves y Whitten los más agudos, y las armonías en los coros (que en este disco son bastantes) son una maravilla.

Sin duda, uno de mis discos preferidos de Neil Young. Y aunque ya haya perdido un poco de emoción lo de conducir, este disco siempre estará entre mis ideales para viajar por carretera.

domingo, 28 de agosto de 2011

FLORIDA: Lynyrd Skynyrd & .38 Special

State of FLORIDA: The Sunshine State






Seguro que no soy la única que cuando piensa en Florida se imagina paseos marítimos inmensos, un lugar donde siempre sale el sol y donde van los padres de Seinfeld (y muchos otros) a jubilarse. Donde se desarrolla el remake de Scarface y por donde muchos condujimos los fantásticos coches de Tommy Vercetti en el Vice City. Pero no sólo es eso: durante algunos años fue uno de los escenarios mas relevantes del rock sureño, donde nacieron la mayoría de los grupos más importantes e influyentes de este estilo.
De hecho ese fue mi problema a la hora de hacer esta entrada, hay tantos grupos y tan buenos que no sabía muy bien como enfocarla - y menos mal que ya había hablado de los Outlaws antes, porque seguro que me habría visto tentada a centrarme en ellos.

Al principio mi idea era comentar un concierto, el de la película Free Bird... The Movie, de Lynyrd Skynyrd, que es una compilación de actuaciones, la mayoría del famoso festival de Knebworth de 1976, pero como no la he podido conseguir y por eso la he visto a trozos, no ha sido posible. Las actuaciones de Lynyrd Skynyrd son espectaculares, y puede que me ciegue un poco mi condición de fanática, pero son de las mejores que he visto en mi vida. Me emocionan muchísimo y eso que desgraciadamente sólo las he podido ver en video, pero bueno, suficiente para captar la energía, la brillantez y el sentimiento que desprenden.


Johnny, Ronnie y Donnie Van Zant



Por ello he pensado en centrarme en los Van Zant, en especial en Ronnie (lider y cantante de Lynyrd Skynyrd hasta su muerte - después el pequeño, Johnny, le sucedió) y Donnie (lider de .38 Special) en parte por respeto a aquellos que durante este verano han sobrevivido a mi dictadura musical en coches, en fiestas, en casa... Y esta vez ha tocado Lynyrd Skynyrd en especial.
Y es que Lynyrd Skynyrd hace una música perfecta para todas estas ocasiones. Simple Man es perfecta para cantar a todo volumen durante los viajes en carretera. Sweet Home Alabama es la típica que a todo el mundo le gusta cantar en los karaokes. Y a mi me gusta despejarme tras estudiar escuchando Gimme Back My Bullets, o prepararme para salir con Saturday Night Special...





Justo ayer mi padre decía en una comida familiar que ya no hay grupos como los de antes, lo típico que los rockeros que vivieron su juventud durante los setenta u ochenta se encargan de recordarnos a cada momento. Yo le dije que probablemente muchos padres nostálgicos que vivieron en el siglo XVIII también le habrían dicho a sus hijos que nunca iba a haber nadie que superara a Mozart, pero bueno, soy consciente de que defiendo un argumento que no me creo ni yo misma. Porque sigo alucinando con que haya sido posible que un grupo haya sido capaz de sacar un disco debut tan bueno como el Pronounced Leh-Nerd Skin-Nerd, y me cuesta pensar que algo así se vaya a repetir. Es increíble que la mitad de las canciones de este disco sean mitos ya legendarios, como Free Bird, Simple Man o Gimme Three Steps. Lynyrd Skynyrd nos dicen que ELLOS son el rock sureño, son blues, country, incluso garage y hard rock, y esta es su declaración de intenciones.

Pero mi disco preferido de Lynyrd Skynyrd es el segundo, Second Helping. La canción que abre el disco es la archiconocidísima Sweet Home Alabama, la respuesta a las controvertidas críticas que Neil Young hizo al "hombre sureño" en las canciones Southern Man y Alabama (que es mi canción predilecta de Young).

"Well, I hope Neil Young will remember a southern man don't need him around anyhow", Sweet Home Alabama


A pesar de los piques, Neil y Lynyrd se idolatraban mutuamente (ojo a la camiseta)




El album cumple con creces las perspectivas que había dejado el Pronounced... Suena más compacto, más duro y más pulido, definiendo definitivamente su estilo. La segunda canción, I Need You, es una balada lenta muy hard rock que frena un poco el ritmo antes de poner la quinta con Don't Ask Me No Questions, mi canción preferida de Lynyrd, divertida y distendida, en la que piden por favor que en su tiempo de descanso les dejen en paz para relajarse, pasarlo bien y me imagino que pescar, que era una de las aficiones de Ronnie. Otra de mis debilidades del disco es The Ballad of Curtis Lowe, una nostálgica y preciosa balada sureña en la que un niño pagaba a un viejo solitario para que tocara la guitarra, a pesar de las quejas de su madre. El alegato antidroga The Needle and The Spoon, misma temática y nombre parecido a The Needle and The Damage Done de Neil Young. De esta canción se dice que se inspiraron en lo que vieron cuando coincidieron con los New York Dolls en algun concierto, lo cual no es de extrañar. Este tema es quizá el más pesado del disco, anticipando a mi parecer un la línea del siguiente disco, Nuthin' Fancy. El último tema es una versión del Call me The Breeze, otra perfecta para los viajes en carretera. Lo que decía, Lynyrd son mi grupo estrella del verano.



.38 Special - Special Delivery (1978)




Reafirmando la calidad de los genes de los Van Zant, el hermano mediano, Donnie, fue el líder de .38 Special, otro grupo sureño que seguía los pasos de Lynyrd, y que llegó a tener cierto reconocimiento en Estados Unidos, pero que no llegó a ser tan famoso como ellos, al menos en este estilo. Durante los años ochenta sacó un par de temas de rock suave (que por cierto, no me gustan nada) que si fueron super éxitos, pero poco más. A pesar de ello, el segundo disco de .38 Special, Special Delivery, es totalmente recomendable. Es rock sureño tradicional, quizá un poco más pop, pero muy entretenido.

Turnin' To You es una de las canciones que más he escuchado este verano, sobre todo me encanta una parte del solo de guitarra en el que el batería cambia el ritmo, realmente no están creando nada nuevo, pero es hard rock en estado puro. Travellin' Man con sus guitarras gemelas es un temazo, muy pegadizo y alegre. Suenan muy bien, son buenos músicos y en general es un buen disco de rock sureño. I been a mover coquetea con el gospel, y Can't Keep a Good Man Down es otro tema del estilo de los anteriores. También es cierto que en What Can I Do y en Take Me Back suenan más a baladas del estilo de las de los Scorpions, mucho más poperas, y que puede que bajen un poco el nivel del disco, pero bueno, ahi se les veían las intenciones sobre el cambio de estilo que vendría después.


En el futuro intentaré hacer una entrada sobre Florida (parte II), incluyendo a mis queridos Blackfoot, los Outlaws, y en la que hable más detenidamente sobre Lynyrd Skynyrd, mis sagrados. La ocasión lo merece.

martes, 23 de agosto de 2011

The Fountainhead

El Manantial (1949) King Vidor



El otro día aproveché para ver el Manantial con mi madre, que tenía muchas ganas de verla porque le gusta mucho Ayn Rand, que escribió el libro en el que se basa la pelicula.

Howard Roark (Gary Cooper) es un arquitecto que rompía con lo tradicional, situándose en contra de los arquetipos clásicos que imperaban entonces. La película se centra básicamente (y reiterativamente) en su personalidad, él, que parece ser la única persona honesta, al contrario que sus colegas arquitectos e incluso la prensa.

La primera vez que vi esta película, hace unos años, me encantó. Me hizo pensar, me pareció muy, muy crítica con la sociedad, era todo un alegato a favor del individualismo y un hachazo a la manipulación que la prensa ejerce sobre el pueblo. Sin embargo, debí haberme omnubilado por tantas ideas que encajaban tanto con mi forma de pensar, que dejé pasar los demás aspectos que hacen una película sea realmente buena.
Para mi, el problema principal es que el libro "The Fountainhead" tiene 752 páginas. Y no es que sea la primera adaptación de un libro extenso que se lleva al cine, para nada, de hecho el libro de El Resplandor tiene casi 500 páginas. El de Lo que el viento se llevó, mil y pico. Pero cuando hablamos de un libro tan complejo...
Lo que quiero decir es que cada frase que dice cada personaje es algo intelectual y filosófico. No hay ni un sólo diálogo creíble, por no hablar del histrionismo de Patricia Neal y su irritante nihilismo. Probablemente la intención de Rand era crear un personaje con una gran autonomía, independiente y con fuertes ideales, el complemento perfecto para Roark, y lo que vemos en la película es a una chica caprichosa, dramática y bastante maleducada.
Gary Cooper tampoco me convence. Ni a mi ni a nadie, ya era demasiado mayor para el personaje que hacía, y no transmite la pasión que requeriría un personaje tan fuerte como él, siendo la imagen de la integridad y de la honestidad frente a todo el mundo que quiere destruirle.

Ocurre lo mismo que con todos los demás personajes, demasiadas ideas en muy poco tiempo. Los antagonistas son aquellos arquitectos que siguen calcando los esquemas clásicos para mantener contento al público y a la sociedad, y sobre todo, el crítico de arquitectura del periódico. Son conscientes de que Roark es brillante, pero su única motivación es sobre todo, acabar con el espíritu individualista de Roark, que se aparta de lo tradicional, "lo bueno", que es trabajar para la colectividad y no para sí mismo (Ayn Rand era una ferviente enemiga del comunismo). Los diálogos son poco convincentes, además de demagogos, es tan exagerada la oposición a la postura de Roark (que inunda una y otra vez la película) que simplemente parecen ridículos estos personajes.

Sé que soy muy crítica con la película, pero me parece sorprendente que en un momento de mi vida me haya quedado fascinada solamente por las ideas de la película, que son innegablemente radicales, y que años después, con un poco más de perspectiva y aun estando de acuerdo con muchas de esas ideas, me parezca una película fallida que ha resistido muy mal el paso del tiempo (parece increíble que hable de una película del director de "El mundo marcha"). Que en su momento consiguiera convencerme a base de un bombardeo de buenas ideas y saber escribir, pero nada más.

sábado, 13 de agosto de 2011

Musica de madres

Durante varios veranos, el enorme Chrysler Voyager de la madre de mi mejor amiga se llenaba de seis o siete niños preadolescentes alterados para hacer un viaje que siempre era el mismo: de casa al club de tenis donde pasábamos todas las mañanas y tardes y del club de tenis a casa. Se turnaba con mi madre para llevarnos a todos (suerte para quien le tocara la vuelta, cuando estábamos cansados, anestesiados y mansos). En ambos coches casi siempre sonaba lo mismo, una música que muchos de mi generación recordarán del mismo modo que nosotras: la conocida música de madres.
Dos grupos que abanderan esta calificación inventada sobre la marcha son Supertramp y la Electric Light Orchestra. Grupos que realmente no sé muy bien qué son, que son parte progresivos y parte pop, que son muy melódicos, alegres pero dramáticos, suenan sofisticados, que son todos músicos extraordinarios y como tal, suenan a super banda, y que parecen muy maduros... Pero quizá tengo esta sensación porque irremediablemente me recuerdan a mi madre.

Me hizo mucha gracia descubrir que había una ola llamada Adult Orient Rock (AOR), donde caben grupos como Toto, Foreigner, Journey, Boston... grupos que surgieron a finales de los setenta y que no eran tan rockeros para ser hard rock, que tenían canciones más melódicas, más facilonas, alegres. Y aunque la ELO y supertramp no son considerados AOR, entiendo que se le haya puesto ese nombre.



Supertramp - Even in the quietest moments (1977)

Esta es una de las portadas más bonitas que he visto rondar por mi casa. El nombre del disco no es en vano, y la portada evoca perfectamente la tranquilidad y el sosiego del mismo. Se aleja un poco del sonido típico de supertramp pero manteniendo su estilo, es decir: suenan a ellos pero no parece un disco suyo, empezando porque tienen un sonido más pop. Cuando pienso en ellos pienso en drama, en teatro, como en Gone Hollywood, que es mi canción preferida.

Tengo una memoria a corto plazo horrible, pero por lo menos puedo relacionar enseguida canciones con momentos o con personas. Give a Little Bit, que es el primer tema del disco, fue la primera canción que mi padre me enseñó a tocar con la guitarra, y recuerdo como si hubiera sido ayer cuando en mi antiguo salón me copiaba los acordes en un papel, y frustrarme porque no podía hacer los acordes de fa con mi mini dedo.




Electric Light Orchestra - A new world record (1976)


Mi madre podría hacer la reseña de la ELO mucho mejor que yo, asi que me remito a sus palabras cuando hoy lo volvimos a escuchar. "Es un disco muy alegre, muy vivo, recuerda en muchas ocasiones a los Beatles". No hay mas que escuchar Livin' Thing para darse cuenta de lo optimistas que suenan sus canciones.


Ahora soy yo la que conduzco, y nada más llegar, el primer disco que cogi para poner en el coche fue el Breakfast in America de Supertramp. Los de la ELO no me hizo ni falta cogerlos, porque mi madre se me había adelantado.

lunes, 8 de agosto de 2011

TEXAS: Bubble Puppy

State of TEXAS: The Lone Star State





BUBBLE PUPPY



Voy a desviarme un poco (un poco apenas, porque seguro que este disco influenció a muchas bandas posteriores) del rock sureño para hablar de uno de mis discos preferidos, aprovechando que estamos en el sur y pasamos por Texas. El disco es de Bubble Puppy, un grupo de rock psicodélico que sólo sacó este disco, en 1969, antes de dejar de llamarse así (supongo que ese nombre no hacía la mejor publicidad al grupo) y convertirse en Demian.

No me acuerdo muy bien por qué llegué a ellos, supongo que porque por entonces estaba escuchando a grupos como los Doors, West Coast Pop Art Experimental Band o Jefferson Airplane - el caso es que me pasó como con Love en su momento: me dio la impresión de que no había escuchado nada igual en mi vida. Sí, cómo no, recuerda a los Who, a los Rolling, a Cream... pero había algo más. Había dos guitarras principales -preámbulo del rock sureño posterior-, y las canciones sonaban algo más elaboradas. Hot Smoke and Sassafras, la primera canción, fue el único single del disco, que fue un éxito. Pero ya está.

En Bubble Puppy las guitarras están locas, desquiciadas. La armonía entre las guitarras es de las mejores que he oido: su línea es recargada, hay mucha floritura, mucho adorno y nada de sobriedad. Bubble Puppy me suena a grupo renacentista dentro del rock. Y creo que con el símil podría crear un nuevo estilo, "rock renacentista". Es broma, como si ya no hubieran pocas etiquetas!

Todd's Tune es la segunda canción y una de mis preferidas, igual que la siguiente, I've got to reach you. Todd's Tune, con un pequeño toque funk, ralentiza un poco el ritmo frenético con el que se inicia el disco, y da paso a I've got to Reach You, que puede que sea una de mis canciones preferidas en general. En serio, ¿esas guitarras de donde salen? La combinación de las dos guitarras y la armonía son perfectas. La voz a dos tonos, todo suena perfecto y bucólico - pero no cursi, el solo es potentísimo, rápido y lleno de energía.
Lonely aligera un poco el ritmo, suena como a unos Yardbirds enfolinados. A Gathering of Promises es la balada del disco (junto a It's safe to say) estilo Jefferson Airplane y muy psicodélica. Hurry Sundown vuelve a recuperar el ritmo, esta suena más convencional (dentro de lo que cabe), supongo que para contrarrestar con Elizabeth, que supone el esplendor del rock renacentista del que hablaba antes.

Dos de las canciones que más me gustan del disco son bonus tracks que no se incluyen en todas las ediciones, y estas son Thinkin' about thinkin' y If I had a reason en especial. Ahi se ve mi predilección por el bajo: no sé si es sólo mi impresión pero en esta es en una de las pocas canciones en las que las guitarras no eclipsan al bajo, y en eso estoy segura de que tiene que ver algo a lo que normalmente no doy mucha importancia, y es a la calidad de la grabación.
Cuando me bajé el disco pensé que sería mala mi edición y ya está, pero cuando compré el disco en Barcelona a un precio desorbitado para la cartera de alguien de 18 años, me di cuenta de que era la misma grabación. Suena auténtico, sí, pero quizá podrían haber llegado a algo más si hubieran hecho una grabación un poco más decente.

Bubble Puppy se disolvieron enseguida. Luego vino Demian con otro disco perfecto y con un sonido algo mejor, pero que no llegó a nada. La historia de siempre, el qué podrían haber sido se queda en el aire.