domingo, 24 de octubre de 2010

It's a do or die for

Hago una parada en mi plan Neil Young para hablar de Love, no lo he podido evitar al verlo en el itunes.


Love - four sail (1969)




Four Sail, de los discos de Love, es quizás el menos que me gusta. Aun gustándome muchísimo, y teniendo canciones increíbles, me parece que tiene muchos altibajos, y canciones muy muy buenas al lado de otras normales.
Pero bueno, comento este disco porque al escucharlo, por un momento me vinieron a la mente recuerdos de cuando lo escuchaba sin parar: justo antes de acabar mi primer año de carrera (2007), yo yendo a la autoescuela desde mi casa caminando. El trayecto era siempre el mismo: salía de mi casa temprano, pillaba a Roque de paso que me esperaba en la subida de la calle de su urbanización que nos quedaba de paso, y ibamos a la autoescuela. Ahora no me acuerdo si ibamos a hacer el teórico o el práctico... pero esto fue constante durante unas semanas. Y yo solía escuchar el Four Sail por el camino, con mi mp3 negro y un hombrecito bailando en la pantalla, lo recuerdo perfectamente. El Four Sail y a Gerry and the Pacemakers, yo andaba musicalmente en la transición de la British Invasion a los Nuggets, mientras me sacaba el odioso carnet de conducir.

Cada vez que escucho Dream, o Singing Cowboy me acuerdo del carnet. No lo puedo evitar, y es una mierda.

También relaciono este disco con el GTA San Andreas, debe ser que CJ me recordaba a Arthur Lee - no, fuera de bromas, me estaba pasando el San Andreas por segunda vez mientras me sacaba el práctico. Y solía jugar en plan "ciudadano modelo", es decir: respetando los semáforos en rojo de San Fierro, adelantando por la izquierda y no por la derecha, no persiguiendo a los hillbillys de los bosques... Y aun así, no pude evitar hacer un stop a medias en mi examen y suspender.

Creo que es de los discos que más recuerdos me trae, es impresionante. Supongo que no sería una epoca muy buena, por las sensaciones que me vienen. Carnet, universidad, la decepción de la carrera, todos mis amigos fuera...
Menos mal que era el peor disco de Love, porque he guardado el resto para los mejores recuerdos.

viernes, 22 de octubre de 2010

How I met Neil Young (part I)

Hace unas semanas, mi amigo Pablo me sugirió que hiciera un post sobre Neil Young. Como no puedo disimular muy bien lo orgullosa que estaba de recibir mi primera petición, enseguida me puse a pensar sobre cómo hacerlo, y acabó siendo más complicado de lo que me esperaba.
Y tanta complicación viene por una sencilla razón: todos los grupos que yo conozco en los que ha estado Neil Young, por no mencionar su carrera en solitario y sus colaboraciones, me gustan. Y son muchos!

Asi que para empezar, tengo que contar cómo conocí a Neil Young.
Como muchas historias que ya he contado y me quedan por contar, esta empieza por mi padre. En mi casa hay varias cosas que son intocables: la trilogía del Padrino, el CD Tenerife y The Last Waltz. The Last Waltz, el concierto de despedida de The Band, en el que tocaban Bob Dylan, Joni Mitchell, Dr John... el que dirigió Scorsese (como siempre cuento orgullosa, aquel por el que dejó colgado a De Niro y a la producción entera de Taxi Driver hasta que terminó de grabar el concierto). Recuerdo estar viendo The Last Waltz, y le tocaba a Neil Young. Esta fue la primera imagen suya que vi


Helpless, con Joni Mitchell

Y lo único que recuerdo es que mi padre nos contó a mi hermano y a mi que este tipo solía irse de gira por Estados Unidos en un coche fúnebre. Y asi conocí a Neil Young.

Probablemente la primera canción que oi de Neil Young fue Teach your children, que en realidad era de Crosby, Stills, Nash & Young, y a mis padres les encantaba.

Bueno, Neil Young ha pasado por grupazos como Buffalo Springfield, Crosby, Stills, Nash & Young, y the Squires (de estos sólo he escuchado un par de canciones que molan bastante, pero no los conozco nada). Y me acabo de dar cuenta de que con cada uno de ellos, además de los discos en solitario, tengo una historia diferente, algo especial, asi que ire poco a poco y por partes. Prepárense!

miércoles, 6 de octubre de 2010

Badlands

Odio convertir mi blog en un sitio donde lloriquear, pero no sé muy bien por qué tengo la necesidad de poner por escrito este tipo de cosas. Y encima públicamente. Creo que al hacerlo me comprometo más a ser consecuente con lo que realmente pienso y digo que voy a hacer, o que, como dijo Toño en una de sus entradas, en realidad es ego puro. O que en el fondo, en lo más profundo de mi ser, me apetece que la gente sepa lo que pienso realmente.

En días como hoy me doy cuenta de lo terriblemente inconsecuente que soy. La mayoría de las cosas que digo que voy a hacer se quedan en eso: proyectos que nunca se llevan a cabo. Asi como, al mismo tiempo que digo que hay que solucionar los problemas cuando estos surgen y no quedarse callado y decirlos dentro de un mes (o no decirlos nunca, directamente), me veo castigando a la otra persona callándome y mirando de reojo (muy típico de mi, me estoy ya imaginando mi cara de superioridad y la sonrisa de mona lisa a Alfonso porque me ha dicho algo que no me ha gustado)
He dicho que soy inconsecuente por no decir hipócrita. Todavía recuerdo cuando le dije, hace años, a mi hermano, que fumar era de ineptos y que jamás en mi vida lo probaría. También recuerdo haber criticado a criticones. Y a los típicos que bebían mucho cuando salían y le fastidiaban la fiesta a sus colegas, y horas después haber acabado haciendo volver a mis amigos Fadua y Rober a su casa conmigo porque, por decirlo de un modo suave, "me sentía indispuesta".

Sé que en algunos casos esto es normal, que todo el mundo dice "de esta agua no beberé" y al final... Pero en mi caso, para mi, es preocupante y fastidiante. Verme en el mismo punto que hace cuatro años, y pensando igual, e ideando (lo hago subconscientemente, esto es lo unico que diré en mi defensa) venganzas a supuestas ofensas que, probablemente, ni siquiera hayan sido hechas para ofender. Asi que al resto de las cosas que me he llamado, tendré que añadir lo de susceptible.

Qué desastre de blog.