martes, 9 de noviembre de 2010

breakdown 1, 2, 3!

Acabo de venir de correr, y ahora que es un privilegio sacar tiempo para ir al gimnasio, lo aprecio aun más. Creo que hay pocas sensaciones tan buenas para mi como gastar la barra de energía, sentir que el corazón va a 160rpm, no pensar en nada - a no ser que me de por pensar en escribir, como hoy, por ejemplo. Hacer deporte aclara mis ideas y me hace sentir bien, por no mencionar que me hace valorar realmente lo bien que sienta descansar.
Pero para empezar a sentir eso necesito motivarme, y no hay nada mejor para motivarme que la música. Y concretamente... los buzzcocks!




No se si he contado alguna vez que tuve una epoca de rock progresivo a muerte. Por entonces repudiaba todo lo que tuviera que ver con el punk: ni los ramones, ni los clash, ni los buzzcocks, ni (insert band here). Poco a poco me fui "reformando", extrañamente conocí el post-punk y el new wave, y luego empezó a gustarme el power pop (mucho mucho muchisimo), y finalmente el punk, a regañadientes, eso si (esta extraña evolución tiene sentido en realidad, alguna vez contaré por qué sucedió todo asi).

A los buzzcocks los conocí bastante tarde, después de mi incursión en el power pop. Escuchaba cosas modernas como los Black Lips, a Jay Reatard, o a Gentleman Jesse and his men y, como esas niñas que empiezan a descargarse I love rock and roll porque escuchan la versión de Britney Spears, acabé descubriendo a los Buzzcocks. Escuché unas cuantas canciones porque mi amigo Dani me dijo que iban a venir a Madrid... con una semana de antelación.

Un día antes o un día después del concierto conocí a Alfonso y a Toño en clase. Y Alfonso me habló del concierto de los Buzzcocks al que podíamos haber ido y no fuimos porque no teníamos a nadie con quien ir (maldito destino... si nos hubieramos conocido una semana antes!). Poco después me pasó casi todos sus discos (casi todos incompletos, por cierto) y los escuchaba en el gimnasio, igual que ahora. Y hasta ahora, no ha habido un grupo que me motive a acelerar tanto como los Buzzcocks.

Y ahora, hablando un poco de su música, me encanta me encanta me encanta el Time's Up y correr mientras canto mentalmente Boredom... inconscientemente me sale esa canción en ese punto del trayecto en el que estoy terriblemente aburrida. Mi canción preferida es I don't mind (y creo que la de Alfonso también), y si no, al menos me recuerda muchísimo a él.
Musicalmente me parecen que tienen algo muy diferente a los otros grupos del estilo que he escuchado. Sin conocer mucho punk, les veo un toque más perverso y algo especial que les hace más innovadores, y no tan coñazo como me imaginaba que iba a ser el punk. No sé si me estoy volviendo loca pero escuchando el solo de sixteen again me ha parecido que estaba escuchando a Can (quitando la base punk desquiciada).

En fin, no sé si les haría mucha ilusión a los Buzzcocks que les utilice para motivarme en el gimnasio y no para emborracharme en una fiesta o en un bar punk, pero si tuviera la oportunidad, les preguntaría!

lunes, 1 de noviembre de 2010

How I met Neil Young (part II)

He decidido empezar, en lo de Neil Young, con Buffalo Springfield. Por varias razones: porque fue uno de sus primeros grupos, porque conozco casi todas sus canciones, y porque curiosamente, aun sin saber el nombre del grupo, fue el primero que conocí de él.


Buffalo Springfield - Buffalo Springfield (1966)



La primera canción que conocí fue gracias a mi tio Luis. Poco después de haber llegado de Barcelona, mi tio tenía todos los discos en casa de mis abuelos, y él nos grabó a mi hermano y a mi la banda sonora de Forrest Gump en cassette, y nos encantaba. Hubo una época en la que sólo se oia en el coche esta cinta y la del Rubber Soul.
Pues bien, la banda sonora de Forrest Gump era la leche (me ha dado ganas de escucharla, asi que la buscaré), y creo recordar que For What It's Worth, de Buffalo, era la primera canción de la cara B. Tengo que reconocer que no era de mis preferidas, pero era perfecta para los road trips.

Años después descubrí al grupo, después de una terrible fiebre Neil Young y porque entonces (antes de hacer la selectividad, en 2006), estaba alucinando con Chocolate Watchband - esto me ha venido a la mente de repente, es la leche, y gracias a que estuve esta mañana leyendo un blog antiguo. Y Chocolate Watchband tenía una versión (cómo no) de Hot Dusty Roads. Yo no sabía que era de Buffalo Springfield y quería escucharlos, asi que acabé bajándome el disco del que se supone que iba a hablar hoy y he acabado contando una batallita.

Bueno, por fin tenía el disco, y resulta que estaba descubriendo uno de mis discos preferidos sin querer. Me recordaban a los Byrds pero menos inocentes, más americanos, más folk... sea lo que sea que significa eso. Pero también tenían un toque country, como en Go and say goodbye. Es un disco redondo, de verdad. Flying on the ground is wrong es una de las canciones más bonitas que he oido en mi vida, y do I have to come right out and say it (bueno, estas dos son las canciones más ñoñas del disco, soy una cursi), PERO! leave es la leche también y no es nada ñoña, la guitarra es genial (tenía que ser Stills, ya se le vería después en Crosby, Stills and Nash).


Como apunte final, en este grupo también tocó Stephen Stills, compañero después en Crosby, Stills, Nash & Young. Lo que más me alucina de estas cuatro personas es que cada grupo que tuvieron fue increible, asi como sus carreras en solitario (al menos la de Young y la de Nash, que son las que conozco. También dicen que Stills era un fiera, pero no lo he escuchado aun).


Me gustaría tener más palabras para explicar lo mucho que me gusta este disco, pero a la hora de comentarlos, normalmente puedo hablar de forma "técnica" relacionándolo con otras cosas que conozco, asi que perdón por mis expresiones y descripciones musicales tan poco precisas. Ire mejorando con el tiempo, supongo que con treinta años dejaré de decir por fin "alucinante", "acojonante", y cosas por el estilo!