Mostrando entradas con la etiqueta big star. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta big star. Mostrar todas las entradas

jueves, 10 de noviembre de 2011

Keep an eye on the star

Hace poco más de dos años, Big Star dieron su último concierto en España, concretamente en Málaga. Es cierto que de la formación original sólo estaban el batería Jody Stephens y Alex Chilton, pero merecía la pena ver a Alex Chilton por primera (y en este caso, última) vez y escuchar los temas más míticos de una de mis bandas preferidas.
Pero por varias razones, siendo la más importante que tenía la expectativa casi asegurada de que volvería a verlos más adelante (hey! aun son jóvenes!), acabé perdiéndomelo. Cuando menos de un año después murió Alex Chilton no podía creermelo, vaya error había cometido. Y además, es que en un periodo de tres meses habían muerto el prometedor y jovencísimo Jay Reatard y Chilton. Poco después, y en el mismo año, moriría el bajista de Big Star, Andy Hummel. Todo un palo a la escena rockera en auge de Memphis.


Y aqui otra vez estamos ante la misma historia. Ineptitud de las discográficas o un sonido que no vendía en 1972, la inestabilidad de los líderes del grupo, son las causas más nombradas que posiblemente hicieran que en su momento no gozaran de todo el reconocimiento que ahora tienen, porque como pasa muy a menudo, fue posteriormente cuando lo obtuvieron, convirtiéndose en una banda de culto y en uno de los grupos esenciales para todo aquel que se adentra en la aventura del power pop.





En 1972, Big Star sacaron el primer disco de la banda, 1st record, uno de mis discos preferidos y que desde el primer momento me enganchó. Alex Chilton, que había estado en el grupo blue-eyed soul The Box Tops, que sacó el hit "The Letter", cambiaba de registro vocal totalmente, así como de estilo. 1st record es el disco, el nivel de sensibilidad que tiene es altísimo. Melodías y riffs simples, pero efectivos (como Feel o When my baby's beside me), baladas preciosas (Thirteen a estas alturas me sigue pareciendo de las canciones más bellas que he oido en mi vida). En su conjunto es perfecto, es una joya del pop. Desprende una magia que para mi es muy difícil de explicar. Tras el fracaso comercial del 1st Record, el atormentado Chris Bell dejó el grupo.


En 1974 salió a la luz Radio City. Es más rockero, más duro, que el 1st record, pero un peldaño por debajo de éste, con grandes momentos aun así: temas como la enérgica O my Soul, (que siempre me ha recordado a The Song Remains the Same de Led Zeppelin), You Get what you Deserve, o September Gurls, uno de los mejores temas de Big Star, que podría haber sido un éxito si les hubiera pillado en otra época. O I'm in love with a Girl, el mejor ejemplo de que menos es más. Creo que una producción mejor habría hecho que este disco tuviera más exito: hay temas a los que les falta algo, pero que parecen tener un potencial no explotado al completo. La ausencia de Chris Bell, cuyo talento se observa principalmente en su disco en solitario, I am the Cosmos. Un disco íntimo y trágico, en el que su capacidad creativa y sus demonios se hace visible sobre todo en cuatro o cinco temas que son brillantes. Definitivamente, la marcha de Chris Bell había hecho daño a la banda.



Big Star - Third/Sisters Lovers (1974)



A finales de 1974 ya sólo quedaban Alex Chilton y el batería, Jody Stephens. Sacaron el disco Third/Sister Lovers, que pone fin al legado de la banda. Si el 1st record y Radio City entran practicamente solos en nuestro sistema sensitivo, el Alex Chilton más anárquico y anti-comercial hace que al escuchar este disco por primera vez nos sintamos totalmente desubicados. No es sólo un cambio de orientación, porque Third sigue sonando a Big Star, se nota aun que son ellos. Kizza Me es una declaración de intenciones, con ese piano histriónico y caótico. La agresividad de Chilton, quizá hasta su frustración está patente. Y es que a Kizza Me le sigue Thank you Friends, una de las canciones más amigables, valga la redundancia, y facilonas de Big Star. Jesus Christ también sigue esta linea, uno de mis cortes preferidos del disco. Temas como estos revelan claramente la influencia de Big Star en grupos como The Shins o REM.
Y luego, están los temas absolutamente deprimentes, como Nature Boy, Dream Lover o muy en especial Holocaust. Kangaroo es otro tema caótico y hasta perturbador, me recuerda a Can't get you Out of my Mind de la ELO. La versión de Till the End of the Day marca bastante diferencia con el resto del disco, es el corte más rockero y duro, en contraste con la sosilla versión de Femme Fatale.
Es el trabajo más anti-convencional de Big Star, y probablemente ese era el efecto que el Alex Chilton más experimental (que volvería en su carrera en solitario) quería conseguir. El resultado final puede resultar incoherente para algunos, para otros puede resultar brillante. A mi me hicieron falta bastantes escuchas para desvincular mi idea inicial de lo que eran Big Star en sus primeros discos. Una vez hecho esto, me resultó más facil encontrarle al disco todos los matices y ver el genio de Big Star. Un final apoteósico para una carrera demasiado corta.